Toponimia en la villa de Turleque

Gracias a la toponimia tenemos a nuestro alcance la herramienta más práctica para dibujar el paisaje del pasado; poseemos la llave para desarrollar investigaciones arqueológicas, estudios botánicos, etnográficos…  El recorrido más antiguo por el campo turlequeño del que hay constancia documental, es la descripción que realizó frey Alfonso Lorenzo de Quirós en 1782  para el Cardenal Lorenzana, donde deja constancia de múltiples elementos de los que hoy únicamente se conserva  el topónimo.

Soy de la opinión de que los mayores son la fuente más accesible y gratificante que podemos utilizar. Con su memoria se vuelve presente la imagen de mujeres cogiendo espárragos y echándolos a sus mandiles en el Esparragal o la de mozos trayendo cargas de leña de el Retamar para canjearlas a los panaderos de la villa por unos panes. Los ancianos hablan con la mirada del recuerdo, poniendo en nuestras manos un documento oral de gran valor.

A pesar de no ser muy extenso, el término municipal de Turleque ofrece una variada y rica toponimia, riqueza que se debe, en parte, al régimen minifundista que lo caracteriza, por lo que dentro del nombre propio genérico de un paraje, aparecen otras denominaciones empleadas para diferenciar propiedades o accidentes geográficos concretos.

Numerosos topónimos se siguen empleando mucho tiempo después de que el significado primigenio haya desaparecido. Por ese motivo, la recopilación e interpretación de los nombres de lugares, ayudan a dibujar un mapa etnológico muy completo.

Veamos algunos:

Antropónimos y topónimos relativos a personas y su hábitat.

Existen topónimos que hacen referencia a antiguos propietarios de terrenos y sus elementos constructivos:

Silo de la Fernanda, Casa de don Antonio, Casa de la tía Elena, Casa de Cuartas, La Infanta, Casa del Indiano, Silo del tío Juan, Casa del tío Leocadio, La Cerca del Cura, Casa del tío Salao, Palomar de Barrera, Casa del tío Cantarero…

Encontramos también topónimos relacionados con motivos étnicos como:

Cueva del Moro

Casa de Cuartas

Figura 1: Casa de Cuartas. Fotografía del autor.

Actividades económicas.

Son los que identifican lugares con actividades industriales, minería, ganadería, etc…:

Camino del Molino del Fraile, El Molino, Las Yeseras, La Tejera, Camino del Corral de Carranzo, Los Toriles, Bodega de Leonides, Los Carbonales, Vereda de los Estambreros, Camino de los Tinajeros, Camino de la Venta…

Lugares de interés histórico y arqueológico.

Castilnovo, El Bombo, Venta Vieja, Los Turlequejos, El Telégrafo, El Vallao, Las Barracas, Pozo de los Franceses…

Hidrónimos.

Los hidrónimos dan nombre a lugares en los que existe o ha existido presencia de agua:

Arroyo de los Alguaciles, Río Algodor, Fuente Amarga, Aljibe de Salas, El Caz, La Vega…

Fitónimos.

Ponen de manifiesto la flora y su aprovechamiento en el pasado:

El Esparragal, El Retamar, Carril de las Yerbas, La Escobosa, Los Carrascosos, Campo Cebollero, El Espinar, Las Higueras, Las Viñas Nuevas, Cañada del Taray, Carril del Alamillo, El Florido…

Zoónimos.

La fauna también ocupa su lugar en la denominación de los parajes:

Cañada de la Grulla, Pairón del Cuervo, Haza del Toro, Vao del Gato…

Toponimia viaria.

En esta clasificación se incluyen los caminos, cañadas, veredas, carriles…

Carril del Barquillo, Camino Madrid, Vereda de los Estambreros, Cañada de Urda…

Hagiotopónimos.

            Los hagiotopónimos hacen referencia a la religiosidad y a lugares que fueron considerados sagrados.

Camino de la Cruz del Pobre, Las Ánimas,  El Calvario, Cañada de Santa María, Camino del Cristo…

Orónimos.

            Dan a conocer aspectos relativos al relieve, utilizándose el término “cerro” para definir elevaciones, además de las sierras; “mesa” a las tierras llanas y “valle” a las depresiones:

            Cerro Techoso, Cerro Barbero, Cerro Palillo, Mesa de Mencáliz, Las Torcas, El Hundido, Valle de Algodor, Sierra de la Olla, Sierra Pedregosa…

Nomenclatura urbana.

            No menos importantes son los nombres de las calles y plazas de la villa. Las placas mencionan personas ilustres, personajes singulares, proyectos frustrados, patrimonio desaparecido…

            Calle don Mariano Moraleda, Calle tía Rosa, Calle Fuentevieja, Calle Estación, Calle Poso Bueno, Calle Prensa…

Figura 2: Placa de la calle Tía Rosa. Fotografía del autor.

Son cientos los topónimos que definen nuestro entorno, por lo que podríamos llenar páginas enumerando y descubriendo sus secretos desde la perspectiva de un investigador o simplemente con fines recreativos.

FUENTES:

GARCÍA ORTIZ, J. (1995) La villa de Turleque. Diputación de Toledo. Toledo.

JIMENEZ DE GREGORIO, F. (1970) Diccionario de los pueblos de la Provincia de Toledo hasta finalizar de siglo XVIII: población, sociedad, economía e historia. Editorial Católica Toledana. Toledo

NUESTROS MAYORES, MEMORIA VIVA.

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