Topónimos en Villafranca de los Caballeros

El nombre que una comunidad asigna a un punto geográfico urbano o rural, obedece a criterios de utilidad, relevancia y economía de términos. Con el paso del tiempo, muchos de  estos nombres se mantienen y otros evolucionan de acuerdo con algún cambio en su percepción por la sociedad. Los nombres de nuestras calles no han tenido tanta suerte y los gobernantes los han cambiado y retocado en diferentes ocasiones. Las calles han sido especialmente castigadas por los gobernantes de turno que, siguiendo los intereses políticos de su momento, han arrasado la memoria de la comunidad como las olas del mar borran un dibujo en la arena de la playa. Suerte que la memoria de la historia no desaparece tan rápido.

Figura 1. Laguna Grande, forma parte de la Dehesa de Villafranca. Foto propia, 01/05/2021.

Comencemos por el campo. Los topónimos villafranqueros responden su elemento más característico:

  • Un color predominante en el lugar: los Coloraizos (coloradizos), los silos canos (blancos),
  • El nombre del dueño de la casa o de la tierra: Silo del tío Claudio, palomar de don Carlos, casilla de Pío, casa del tío Gregorio, silo del tío Alejete.
  • La vegetación: Cerro del Espliego, Suertes del Junco, la Florida.
  • Caminos que señalan su destino, muchos de ellos han perdido su preposición: camino Camuñas, camino Quero, Camino Herencia, Camino Tembleque o Camino Madrid.
  • Una característica llamativa perdida en el tiempo: Los Marotos, las Hoyas, el Hornillo, el Tesoro.
  • Algún elemento geológico: Los Arenales, los Guijarrales, los Yesos.
  • Los terrenos comunales de la villa. Como todos los pueblos del antiguo priorato tiene su Serna y su Dehesa, dentro de ésta última están las Launas (Lagunas). Estos últimos términos fueron explicados por Pilar Fernández-Cañadas en su estupendo trabajo en esta misma web sobre Herencia[1].

Todos ellos están sometidos al criterio del habla que es lo mismo que decir a las preferencias y elecciones de la comunidad de villafranqueros. Han cambiado muy poco, nos servirán algunos ejemplos para ilustrar esta información. Leyendo el Apeo de bienes de 1578[2], la Visita de 1855[3] y el Catastro de Ensenada de 1752[4], se repiten nombres que perviven en el campo villafranquero actual como camino del Monte, Velador, Serna, camino de Camuñas, Cazuelas (antes Calzuelas). La mayoría ha cambiado muy poco y algunos se nos han perdido como Gil Verano, Gil Domingo o Camino del Rubio.

Figura 2. Placas de las calles de Villafranca. Composición de fotografías propias, 02/05/2021.

Vayamos ahora al entorno urbano. Los nombres asignados a calles y plazas durante los últimos cien años, han cambiado con mucha alegría. Hasta los años veinte del siglo pasado dominaba la lógica y la utilidad que marcaba el grupo, veamos algunos ejemplos:

  • Tahonas o Atahonas, nos evoca el olor del pan recién horneado.
  • Las calles de Herencia y de Camuñas nos señalan la senda hacia las villas vecinas.
  • Las del Cristo, de San Sebastián, de San Juan y de la Virgen, albergaban sus respectivas ermitas.
  • La del Santo orientaba, con su dirección, hacia la ermita de San Cristóbal en el cerro del mismo nombre al Norte de Villafranca.
  • Otras se nombraron con su elemento más característico: La calle de la Tercia se extendía a lo largo de una de las fachadas de esta gran construcción, la de la Parra por su planta en el exterior, la Angosta es la más estrecha y sinuosa, la del Riato por el cauce del ramal del Amarguillo que discurría por ella.
  • La Plaza de la Villa siempre ha ocupado el lugar soleado en invierno y refrescado por la sombra de las moreras en verano, ante la fachada del ayuntamiento. El Atrio es una placita con las mismas características ante la fachada sur de la iglesia.
Figura 3. Calle de Cervantes, antes calle Empedrada. Foto propia, 31/01/2021.

Estos nombres alcanzan su sentido porque la comunidad se lo ha otorgado con el tiempo, todos ellos debían permanecer o evolucionar según las necesidades del pueblo.

Este pacto tácito de la sociedad de Villafranca, se rompe con la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, años después, la II República renueva la casi totalidad de las placas de las calles, más tarde, el franquismo les da la vuelta y con la democracia, poco a poco muchos nombres antiguos regresan y otros se vuelven a cambiar de acuerdo con lo políticamente correcto.

Figura 4. Volteo de las banderas de Ánimas. Foto propia, 2020.

Los nombres de las calles se han asumido como parte de la educación general y desde ahí, cruzar la línea que marca la propaganda, es muy fácil.

Pongamos algún ejemplo[5]:

Nombre tradicionalCon Primo de Rivera (23-29)Con la
II República
Con el franquismoCon la democracia
HerenciaAlfonso XIIIFermín GalánHéroes del AlcázarHerencia
TesoreroTesorero14 de abril18 de julioTesorero
Plaza de la Carnicería / Pl. del MercadoPlaza del DirectorioPlaza de la ConstituciónPlaza de la IndependenciaPlaza de la Independencia
Atahonas / TahonaMarqués de EstellaDe la LibertadCalvo SoteloTahona
SopasSopasIndalecio PrietoCapitán FernándezCapitán Fernández
RiatoRiatoAvenida de la RepúblicaAvenida de los MártiresAvenida de Castilla – La Mancha

Conclusiones

Los topónimos los escoge la sociedad que los utiliza, según su relevancia con criterios sencillos como función, elemento sobresaliente, dueño.

Los que señalan nuestro entorno rural han variado muy poco a lo largo de los siglos, algunos han evolucionado. Si estudiásemos los nombres que aparecen en el campo villafranquero en documentos del siglo XVI y los comparásemos con los actuales, comprobaríamos que son casi los mismos. Bien es cierto que algunos han desaparecido.

No tenemos el mismo panorama en el plano urbano. El crecimiento de la localidad ha aportado una legión de nuevas calles con nombres de ríos, literatos, científicos y regiones españolas. Pero no es el caso, si nos centramos en el casco antiguo comprobamos que muchos lugares han recuperado su nombre tradicional, el que la sociedad viva le asignó, pero esta recuperación es incompleta. Ya no se recuerdan las calles de la Tercia, los Hidalgos,  Empedrada, del Loco, de Camuñas, el Riato, la Plaza de la Villa, el Atrio y alguna más.

Estaría bien que en el ánimo de nuestros gobernantes locales se procure que estos nombres antiguos no se pierdan, no desaparezcan de la memoria cultural de nuestra comunidad, no hace falta restaurar los antiguos, bastaría con recordarlos en una breve referencia a la historia de estos lugares en la misma calle. Seguro que es posible, con tiempo.


[1] FERNÁNDEZ-CAÑADAS, Pilar (2021) ”HERENCIA -SERNA -DEHESA -DEHESA BOYAL: TOPONIMIA DEL CAMPO DE SAN JUAN” en Web de GECSAJELM, https://campodesanjuan.org/herencia-serna-dehesa-dehesa-boyal-toponimia-del-campo-de-san-juan/
[2] Archivo de Palacio Real (APR), IDG 760 Secretaría. Apeo de los bienes, rentas, derechos y regalías pertenecientes a la dignidad prioral en el partido de León; practicado en 1578.
[3] APR IDG Secretaría. 526 – continuación. Visita de 1655.
[4] AHPTO. Catastro de Ensenada. Desde https://www.familysearch.org/
Catastro de Ensenada, 1750-1754: Villafranca de los Caballeros, Toledo; ark:/61903/3:1:3Q9M-CSGS-1QJS-H
[5] Datos de Callejero histórico de Villafranca de los Caballeros. https://eltiocazuela.com/dic/?page_id=358 (visitado 01 y 02 de mayo, 2021)

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